El franquiciador enseña a sus franquiciados cómo se gestiona su negocio según los parámetros de su marca.
La formación se suele diferenciar entra la formación inicial y la continuada.
La formación inicial suele ser más importante y suele ser una gran profundización en el negocio y en su gestión.
La formación continuada suele cubrir tanto el repaso de los procesos básicos como la difusión de nuevos conocimientos y mejoras.
La formación inicial se realiza mediante sesiones teóricas y sesiones prácticas.
Las sesiones teóricas suelen ser una primera introducción al negocio, a sus procesos y a los detalles sobre cómo llevarlo a cabo.
Las sesiones prácticas son las más importantes. Se suelen realizar tanto en establecimientos del franquiciador como en el propio local del franquiciado. Esta parte cubre los temas esenciales del día y adía y es dónde y cuándo más se aprende.
La formación continuada suele prestarse por varias vías:
Visitas de supervisión en el centro franquiciado: Sirven para corregir los errores y para ir implantando las novedades.
Sesiones formativas en la central: Se establecen sesiones formativas teóricas para tocar conceptos en profundidad. Estas sesiones son menos regulares, son cortas y sirven para estar centrado fuera del día a día y no están referidas a la propia gestión.
Formación a distancia: Es muy habitual realizar sesiones formativas a distancia utilizando telecomunicaciones. Son una manera de incorporar los cambios sin necesidad de desplazarse. Se realizan con inmediatez y de manera regular, aunque requieren de plataformas tecnológicas.