La firma francesa ha diseñado una cocina a medida para la segunda residencia de la chef y empresaria, un espacio cálido y funcional, donde el roble natural, los acabados artesanales y las soluciones de almacenaje inteligente son protagonistas.
Mobalpa presenta uno de sus proyectos más especiales: la cocina de Samantha Vallejo-Nágera en su casa de Pedraza, una segunda residencia muy reconocible y estrechamente vinculada al universo personal, familiar y gastronómico de la chef y empresaria.
Este proyecto supone un paso más en la relación entre Mobalpa y Samantha Vallejo-Nágera, embajadora de la marca, y refleja los valores que ambas comparten: el gusto por los espacios vividos, el amor por la cocina, la atención al detalle y una forma de entender el hogar desde la funcionalidad, la calidez y la autenticidad.

"Me habéis visto cocinar en mil sitios diferentes, pero esta cocina es muy especial para mí. La hemos diseñado con muchísimo mimo y sé que va a ser el alma de la casa", explica Samantha.
Concebida como una cocina para vivirla, compartirla y disfrutarla sin artificios, el proyecto refleja la esencia de una casa de campo contemporánea. Más allá de ser un espacio para cocinar, la cocina se convierte en el lugar donde transcurre buena parte de la vida familiar: conversaciones, reuniones con amigos y momentos cotidianos encuentran aquí su escenario natural. Ese estilo de vida ha guiado todo el diseño, dando lugar a un espacio donde cada decisión responde tanto a criterios estéticos como funcionales.
En este contexto, Mobalpa ha creado una cocina totalmente personalizada que dialoga con la arquitectura y el carácter de la vivienda, respetando su personalidad y aportando una nueva capa de diseño, confort y funcionalidad.
El proyecto se articula en torno al modelo Borea, la propuesta de gama alta de Mobalpa, cuyos frentes incorporan un fino enmarcado lacado tanto por el interior como por el exterior. Una solución que aporta profundidad, elegancia y un acabado especialmente cuidado, reforzando la sensación de una cocina de inspiración artesanal sin renunciar a las prestaciones del diseño contemporáneo.
El color amarillo es uno de los grandes gestos de personalidad del proyecto. Samantha tenía claro desde el inicio que quería incorporarlo a la cocina, tanto por su fuerza visual como por su conexión con una alacena adquirida de segunda mano que ya formaba parte de la vivienda.
"He sido muy atrevida con el color, lo sé, pero quería que fuera un reflejo de mí misma: vibrante y llena de vida", comenta la chef.


A partir de esa idea, Mobalpa trabaja el amarillo como un hilo conductor capaz de aportar luz, energía y carácter al espacio, en equilibrio con la calidez del roble natural y los tiradores Romane de acabado envejecido.

La selección de materiales juega un papel protagonista. El roble natural estructurado aparece en encimeras, cascos y diferentes elementos de integración, generando una continuidad visual que conecta con el espíritu rústico de la vivienda. En contraste, los frentes lacados aportan luminosidad y personalidad, mientras que los tiradores envejecidos introducen un guiño más tradicional, perfectamente integrado en el entorno de Pedraza.
Uno de los elementos más singulares del proyecto es el nicho revestido en roble natural con iluminación LED integrada. Esta solución transforma una zona funcional en un elemento decorativo, reforzando el equilibrio entre practicidad y estética que define toda la intervención.
La cocina incorpora además un fregadero de cerámica integrado en la encimera y una amplia isla central concebida como punto de encuentro para cocinar en familia y recibir invitados. La distribución se ha diseñado para favorecer el uso diario, con zonas de trabajo generosas y una organización que optimiza cada centímetro disponible.
El interior de los muebles refleja uno de los grandes valores diferenciales de Mobalpa: la atención al detalle. Todas las gavetas cuentan con laterales de madera natural y alfombrilla antideslizante, mientras que los cajones "a la inglesa" permiten organizar cubiertos y utensilios de forma cómoda y accesible. Los cuberteros orientados hacia la mesa también están realizados en madera, reforzando la coherencia material del conjunto.


La capacidad de almacenaje ha sido otro de los aspectos especialmente trabajados. Las gavetas de Mobalpa ofrecen un 20 % más de espacio que las de otros fabricantes, permitiendo guardar cómodamente piezas de gran volumen como un robot de cocina. El proyecto incorpora además tres cajones ventilados en roble natural concebidos como verdulero, muebles bajos con gavetas de gran capacidad, cajones ocultos y soluciones específicas para integrar residuos, lavavajillas y bombona de butano, manteniendo siempre una estética limpia y ordenada.

"Lo mejor de todo es que sé que mi familia y yo vamos a vivir aquí momentos muy felices. Es una cocina hecha para disfrutarla todos los días", concluye.
El resultado es una cocina con identidad propia: práctica, acogedora y profundamente conectada con la manera de vivir de Samantha. Un espacio pensado para cocinar, reunirse y disfrutar de la casa, donde la madera, la luz y los acabados artesanales construyen una atmósfera cálida y atemporal.
Con este proyecto, Mobalpa reafirma su apuesta por las cocinas personalizadas, capaces de adaptarse a la arquitectura, al estilo de vida y a la identidad de cada cliente, combinando diseño francés, fabricación a medida y soluciones funcionales de alto valor añadido.
Sobre Mobalpa
Mobalpa es una franquicia de las empresas líderes en diseño, fabricación y distribución de cocinas y muebles a medida. Empezó en 1907 en el corazón de los Alpes como el taller familiar de Eugène Fournier. Después de 25 años de experiencia en la producción de mobiliario de madera, la empresa empezó a especializarse en cocinas y más tarde, en 1948, nació la marca Mobalpa, acrónimo de Mobiliario de los Alpes. La tradición centenaria del grupo le aporta un savoir-faire único, destacando la diversidad que ofrece en términos de materiales, colores, diseños y precios. Sus proyectos abarcan principalmente cocinas, baños y vestidores, aunque sus soluciones de mobiliario a medida, funcionales y decorativas, le permiten extenderse a todas las estancias de la casa. Actualmente, la red de franquiciados Mobalpa cuenta con 262 puntos de venta en todo el mundo (225 en Francia y 18 en España) y mantiene un sólido plan de expansión en el mercado español, con 9 nuevas franquicias ya confirmadas para 2026. En 2025, la compañía alcanzó una facturación de 402 millones de euros.