Uno de los mayores frenos para la dinamización del mercado residencial en España no es la falta de demanda, sino el difícil acceso al crédito. Con los tipos de interés fluctuantes y los estrictos criterios de riesgo de la banca tradicional, miles de operaciones de compraventa se caen a última hora porque el comprador no logra la financiación necesaria. Sin embargo, las agencias inmobiliarias que operan bajo un modelo integral están rompiendo este techo de cristal.