La compañía ha adaptado sus entregas a la nueva sitiación de alarma para cuidar la seguridad de los mensajeros, modificando las condiciones de entrega y adaptándolas a las medidas que las autoridades sanitarias exigen. Aunque durante los días de confinamiento la mayoría de las personas está en casa, y los establecimientos que no son de primera necesidad han cerrado, la compra online sigue funcionando y los couriers continúan trabajando.